martes, mayo 24, 2005

Neumático

Ayer a la noche, al preparar la cena, me corté profundamente un dedo cuando intentaba pelar una cebolla. Batallé largos minutos para detener la sangre y cuando lo logré, volví a cortarme en el mismo lugar al intentar picar un huevo duro. Más tarde derramé medio frasco de tinta china sobre la mesa. Milagrosamente no se dañó ningún libro, pero creo que ya es suficiente. No seguiré esperando una tormenta eléctrica que no llega.
San Balneario es mi territorio neumático y, contrariamente a lo que pensaba, no puedo desmantelarlo. Por eso simplemente tomaré lo que a él pertenece en este departamento y nos mudaremos a playas vecinas. Sobre el mismo sol, otros astros.
Nos encontraremos en Sagt dem Tuxú Clemencittá ahí donde comienza a reescribirse Sans Clementext des Tuxú.

lunes, mayo 23, 2005

Ironía X

Mi temor es que esto se interprete como una evolución o aun como un proceso. Y sólo porque nunca me propuse que se comprenda algo definido me resisto a considerar esto un fracaso. Pero cuando hoy leo algunos mensajes no puedo dejar de admitir la fragilidad de San Balneario.
Asi por ejemplo comprendo por primera vez las intuiciones que poseía al comenzar esta experiencia y lo hago al recordar una respuesta que dí a alguien que posiblemente elogiaba lo que suponía mi diario de viaje: “si claro, el diario imposible de un errante, gracias”. Esas fueron las palabras que utilicé aquella vez.
Hoy me preguntan si todo terminó, si ya llegué, etc. No comprendo. ¿Terminar qué? ¿Llegar a donde? ¿Quién? ¿Puede pensarse que he montado un San Balneario sólo impulsado por la curisosidad? ¿Por algo tan humano como la curiosidad? ¿Y puede, en todo caso, reducirse la curiosidad a la comprobación de algunos pocos misterios? ¿Quién puede mantenerse indeferente ante las profundidades oceánicas, con sus divinidades, bestias y dragones? ¿Cómo no perderse en ese submundo plagado no sólo de misterios y bellas imágenes sino tambien de peligros y sirenas?
No importa si San Balneario es real, a nadie le importó hasta ahora.
San Balneario en principio no es mi escudo, antes fue mi coraza. Y es, en definitiva, mi pequeño caparazón de tortuga gigante.

domingo, mayo 22, 2005

Final

“En cuanto al motivo que me impulsó, fue bien simple. Espero que, a los ojos de algunos, pueda bastar por si mismo. Se trata de la curiosidad, esa única especie de curiosidad, por lo demás, que vale la pena de prácticar con cierta obstinación: no la que busca asimilar lo que conviene conocer, sino la que permite alejarse de uno mismo”
Michel Foucault, Historia de la sexualidad, Tomo II: El uso de los placeres.

Arroyo

Las tostadas que preparo para el desayuno fuera de hora se queman. Sin ánimo de interpretar nada asumo ese hecho como una exhortación a tomar una decisión justa o justo una decisión. Pero reconozco inmediatamente la paráfrasis y tomo Mil Mesetas.
Leo intensivamente la página 29: “Línea de suerte, línea de cadera, línea de fuga. ¡No susciteis un General en vosotros! Nada de ideas justas, justo una idea (Godard)”
Como una tostada, un perro ladra afuera y deseo ideas cortas, hacer mapas, olvidar las fotografias o imprimirlas sobre otros mapas, quiero ser la Pantera Rosa y que mis amores sean como los de la avispa y la orquidea. Y quiero seguir la lectura que “no empieza ni acaba, simpre está en el medio, entre las cosas, inter-ser, intermezzo” cuando afuera perro vuelve a ladrar (el mismo de antes u otro) “¿A donde vais? ¿De donde partis? ¿A dónde quereis llegar? Todas esas preguntas son inutiles. Hacer tabla rasa, partir o repartir de cero, buscar un principio o un fundamento, implican una falsa concepción del viaje y el movimeinto”.
Cierro el libro y salgo, voy a la playa. Escucho el mar y luego sus palabras, tomadas de Rizoma “arroyo sin principio ni fin que socava las dos orillas y adquiere velocidad en el medio”.

Aves 3

Escribe G.N: “Informame sobre el estado del clima y el planear de las gaviotas por encima de la olas. Hoy fui una gaviota en mi bicicleta por la ciudad”.

sábado, mayo 21, 2005

Reconocimiento

“Quemadas son más ricas”. Es justo reconocerlo.

Tostadas

La lista de todo lo que ha merecido o reclamado mi cuidado en este último mes es con seguridad demasiado larga. Y entre todo aquello, son las tostadas las que han gozado de mi mayor atención. Con obsesiva dedicación he procurado siempre sostener su integridad y así la elegancia de mis tostadas fue indiscutible. Estaba orgulloso de ellas hasta que hoy casi se queman en el desayuno y se quemaron efectivamente por la tarde. Las apariencias se salvaron mediante un pequeño exceso en la utilización de la manteca. Pero todo esto no deja de despertar mi curiosidad.

Transportext des Tuxú

Mientras se queman las tostadas pienso que, después de todo, tal vez alguien sienta deseos de vivir en San Balneario. Durante el desayuno considero la viabilidad de realizar un mapa o cartografiar sus accidentes para los interesados. Pero no creo contar ya con el tiempo suficiente.
Lo cierto es que a San Balneario se pude llegar en ómnibus cómodamente. En principio mediante los de larga distancia, que concluyen su recorrido en la terminal y por eso mismo luego hay que caminar algunas cuadras o tomarse un taxi, otra alternativa es utilizar los ómnibus denominados interbalnearios que atraviesan el Tuxú. Estos son de dos tipos, creo: los naranja que realizan su recorrido paralelamente a la playa por la ciudad y los azules que salen a la ruta, según he podido observar.
Fuera de esto sólo se puede arribar caminando por la playa, por mar en embarcaciones pequeñas o desde el cielo en helicóptero. Y equivocando el camino, por supuesto.

Animexario

Nada de balances ni recapitulaciones innecesarias.

viernes, mayo 20, 2005

Aves 2

Hoy llegó, parece, el invierno crudo del que hablaban todos acá. Y pasé por la playa para observar las gaviotas. Todas ellas, en formación o no, deseaban ser golondrinas.

No-catálogo

De mi no-regreso a Buenos Aires traje demasiadas no-pertenencias, todas fascinantes. Ahora los poemas de Natalia ya no me acompañan sólo desde la pantalla del televisor que no funciona y junto a mis pinturas abstractas he colocado algunos dibujos de Dina.
Pero describir esto en detalle me parece impertinente e imposible. ¿Qué sentido tendría realizar un catálogo de cada una de las expropiaciones realizadas o sufridas desde, por ejemplo, la noche del viernes en el living de Naha hasta los encuentros y reencuentros del sábado en la Estación Alógena y aun después?

Aves 1

Me sorprende Eugenia Z al escribirme felizmente: “Aleteos de albatros para tus costas”.

Tiempo

Hoy descubro que ayer podría haber utilizado “casi un mes” cuando escribí “en todo este tiempo”. Y mañana “exactamente”.

Silencio

Supongo que cuando esto termine extrañaré el silencio extremo en las calles, sólo interrumpido por ladridos, fantásticos helicópteros fugaces o por el mismísimo mar cuando los vientos son favorables.


Práctica 4

Despierto y entre sueños entiendo o dejo de entender qué significa esta práctica. Creo que en principio debería decidir escribir o bien sobre algo de todo lo que ocurrió en las casi 108 horas que duró mi retiro de San Balneario, o bien sobre lo que ocurrió después, a partir de mi retorno luego de todo aquello. ¿Pero como hacerlo?
Buscar misterios no es suficiente, existen en exceso ya en uno u otro período de tiempo. Por otra parte siento la necesidad de descubrir algo más que misterios en todo esto, esa solución no puede satisfacer a nadie. ¿Y qué podría encontrarse, si de misterios no se trata? ¿Tal vez el plano de una declinación? ¿Y a quien podría importarle?
Si todo es lo que parece, estas líneas no valen nada y ya no importa ninguna sospecha previa.
¿Puede reducirse esta práctica a la constatación de misterios, a su enunciación, o incluso a su expresión? ¿Todo esto puede tratarse simplemente de fijar torpemente en la virtualidad de esta pantalla (o de todas las otras en las que posiblemente alguien actualice estas formas) imágenes poco claras de los misterios que se encuentran allá afuera, en la playa junto al mar, o en cualquier otro lado? ¿Así debe aceptarse, cómo si los misterios fueran algo definido, aun allá afuera?

jueves, mayo 19, 2005

Proporción

Desperté a la madrugada alarmado por los ruidos que llegaban desde la otra habitación. Una tormenta o corriente de aire suficientemente intensa estremecía los ventanales. Fue la tercera vez en todo este tiempo que debí bajar esa persiana.
Y fue ese el momento en que me encontré nuevamente en San Balneario, luego de mi viaje relámpago a Buenos Aires, ese regreso simulado, puro artificio encantador.
En ese momento también recordé la pequeña historia del pescador y el ingeniero que recorre “El árbol de Saussure” de Libertella: el pescador tira la red al mar sólo para que el ingeniero pueda calcular la proporción de materia y vacío que comprende esa red. El Ingeniero sólo realiza cálculos, pues no llegó hasta ahí para construir edificios. Por otra parte, el pescador no pesca, sólo arroja la red al mar para que pueda ser determinada esa proporción. Si no recuerdo mal la proporción es 1,5% de material concreto hilo y 98,5% de agujeros o espacios entre hilos. Libertella dice algo así como “la verdad de la red es puro vacío”.
Lamento no tener el libro acá en San Balneario, pero acompañó toda mi estadía en Buenos Aires. Lo recuperé en cuanto llegué y lo tuve siempre junto a mis cosas, pero permanece allá.
De todas formas, ahora creo percibir nítidamente las distancias que separan al San Balneario que dejé (el miércoles a las 5:00pm puntuales me despedí del mar) del San Balneario que me esperaba (el lunes volví a pisar la arena, minutos antes de las 5:00am).

miércoles, mayo 11, 2005

Distancia crítica

“Lo mio es sobre todo mi distancia, sólo poseo distancias. No quiero que me toquen, gruño si entran en mi territorio, coloco pancartas. La distancia crítica es una relación que deriva de las materias de expresión. Se trata de mantener a distancia las fuerzas del caos que llaman a la puerta”.
“Hasta qué punto es importante, cuando amenaza el caos, trazar un territorio transportable y neumático. Si es preciso, tomaré mi territorio en mi propio cuerpo, territorializo mi cuerpo: la casa de la tortuga, la concha del crustáceo, pero también todos los tatuajes que convierten el cuerpo en un territorio. La distancia critica no es una medida, es un ritmo”.
Gilles Deleuze, Del ritornelo, en Mil mesetas.

Parte médico

Me preguntan por qué no utilizo drogas más interesantes, dado que no puede saberse qué estoy combatiendo. Sólo puedo responder que la amoxicilina es milagrosa.
Hoy, por fin, despierto con ánimo.
Un simple antibiótico, una pequeña cura. Parece que no necesito más y que mi dieta “nada de nada” es muy dificil de modificar. San Balneario mismo, con todas sus efectos drogas en el aire, no lo ha logrado.
Aun cuando la soledad (casi extrema) se presenta como una droga dura, demasido dura.